| Los
comienzos de nuestro Club no fueron dias de vino
y rosas. El campo, poco después de ser
abierto, fue cerrado por decisión de los
promotores, debiendo ser retomado por la junta
y el Sr. Walker como abogado en los aspectos legales.
Para superar estos tiempos difíciles el
Club debió asumir la responsabilidad de
un préstamo de 3 millones del gobierno
español, devuelto a mediados de los 80.
Mientras tanto y ya bajo la presencia del Sr.
Lladó, los socios lucharon por mantener
la continuidad del Club, siendo necesarias las
ayudas personales de los socios para sacarlo a
flote. Socios como Mitchell, Whittington, Barber
y otros trabajaron en las oficinas cuando aún
no disponíamos de personal administrativo.
Cada año se trabajó para recaudar
fondos mediante la venta de objetos regalados
al Club, o aportados por el propio trabajo de
las esposas de socios. en esta época fué
una gran ayuda financiera este trabajo, sin el
cual quizás no hubiera sido posible sobrevivir.
Al mismo tiempo una buena combinación de
Tony Steed como secretario y Jack Whittington
como tesorero consiguió sanear paulatinamente
las finanzas del Club. La consolidación
del mismo ha continuado con la actual junta directiva
baja la dirección del Sr. Jaime Llinás,
que ha logrado mediante su gestión económica,
lograr superávits anuales que han permitido
al campo afrontar los tiempos venideros con un
cierto optimismo.
La consolidación del mismo ha continuado
con la actual junta directiva bajo la dirección
del sr. Jaime Llinas que, mediante su gestión
económica, ha logrado superávits
que han permitido al Club afrontar los últimos
años con cierta tranquilidad.
En el año 2001 el Club recibe un duro revés.
Las tormentas que azotaron la isla de Mallorca
la noche del 11 de Noviembre se cebaron especialmente
en el campo de golf que perdió aproximadamente
2.200 árboles. En una noche, lo que era
un frondoso pinar quedó totalmente devastado.
En la limpieza y reconstrucción participaron
activamente muchos de los socios que cada día
acudían a cortar y quitar ramas y otros
trabajos para conseguir rehabilitar las instalaciones
lo antes posible. Muchos días de trabajo
duro y colaboraciones de tipo económico
de socios que no podían acudir.
Los socios, la Junta Directiva, la familia Nadal
Servera y el personal del club consiguieron que
en apenas mes y medio se volviera a jugar un torneo
aunque, eso sí, sorteando “algún
que otro obstáculo”.
Todo este trabajo e inversiones dieron como resultado
un nuevo campo de golf en el que se han sustituido
los pinos por otros árboles autóctonos
(olivos, algarrobos, encinas, ...) y en el que
se ha ganado una estética diferente con
vistas tanto al mar como a la montaña.
NOTA:
En este breve recorrido sobre la historia del
Club no ha sido nuestra intención resaltar
algunos nombres, ya que esto podria suponer ofensa
de los omitidos, sino rendir homenaje a todos
los socios, nombrados y anónimos, que con
su esfuerzo y colaboración han pasado a
formar parte de nuestra historia. A todos ellos
y a los que a partir de ahora colaboraran para
continuar esta andadura, repito nuestro agradecimiento,
esperando poder disfrutar al menos durante veinte
años más, e incluso gozando de un
campo de 18 hoyos.
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