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CORREO

Panorámica, salida
del hoyo 1.
El actual campo de nueve hoyos fué abierto por los promotores de Costa de los Pinos, en 1966 en terrenos alquilados a la familia Servera. Unos años más tarde se fundó el Club de Golf Punta Rotja, siendo la cuota de entrada como socio 5.000 ptas. y el precio del greenfee de 150 ptas.

Si bien la primera Junta de la que tenemos constancia escrita, estaba integrada por el Sr. B.H. Esvermeyer, (presidente), el Sr. Pablo Magaz, (tesorero), Pedro Heeren (secretario) y los Sres. Henrik Eff, José Alcover Llompart, Reginald Mitchell y Harry Holiday (socio honorario), en febrero del 70, se produjo una renodelación de la misma manteniéndose a la cabeza del Club el Sr. Eversmeyer, y entrando a formar parte los Sres. Lladó (que le sucederia en la presidencia), Cyril Lever, Fred Lindgren, George Pierre, Robert Simpson y Vernon Walker, continuando los Sres. Eff, Alcover, Mitchell y Holliday.
 


Fabricantes de palos,
grabado del siglo XVII.

Los comienzos de nuestro Club no fueron dias de vino y rosas. El campo, poco después de ser abierto, fue cerrado por decisión de los promotores, debiendo ser retomado por la junta y el Sr. Walker como abogado en los aspectos legales. Para superar estos tiempos difíciles el Club debió asumir la responsabilidad de un préstamo de 3 millones del gobierno español, devuelto a mediados de los 80.

Mientras tanto y ya bajo la presencia del Sr. Lladó, los socios lucharon por mantener la continuidad del Club, siendo necesarias las ayudas personales de los socios para sacarlo a flote. Socios como Mitchell, Whittington, Barber y otros trabajaron en las oficinas cuando aún no disponíamos de personal administrativo. Cada año se trabajó para recaudar fondos mediante la venta de objetos regalados al Club, o aportados por el propio trabajo de las esposas de socios. en esta época fué una gran ayuda financiera este trabajo, sin el cual quizás no hubiera sido posible sobrevivir. Al mismo tiempo una buena combinación de Tony Steed como secretario y Jack Whittington como tesorero consiguió sanear paulatinamente las finanzas del Club. La consolidación del mismo ha continuado con la actual junta directiva baja la dirección del Sr. Jaime Llinás, que ha logrado mediante su gestión económica, lograr superávits anuales que han permitido al campo afrontar los tiempos venideros con un cierto optimismo.
La consolidación del mismo ha continuado con la actual junta directiva bajo la dirección del sr. Jaime Llinas que, mediante su gestión económica, ha logrado superávits que han permitido al Club afrontar los últimos años con cierta tranquilidad.
En el año 2001 el Club recibe un duro revés. Las tormentas que azotaron la isla de Mallorca la noche del 11 de Noviembre se cebaron especialmente en el campo de golf que perdió aproximadamente 2.200 árboles. En una noche, lo que era un frondoso pinar quedó totalmente devastado.
En la limpieza y reconstrucción participaron activamente muchos de los socios que cada día acudían a cortar y quitar ramas y otros trabajos para conseguir rehabilitar las instalaciones lo antes posible. Muchos días de trabajo duro y colaboraciones de tipo económico de socios que no podían acudir.
Los socios, la Junta Directiva, la familia Nadal Servera y el personal del club consiguieron que en apenas mes y medio se volviera a jugar un torneo aunque, eso sí, sorteando “algún que otro obstáculo”.
Todo este trabajo e inversiones dieron como resultado un nuevo campo de golf en el que se han sustituido los pinos por otros árboles autóctonos (olivos, algarrobos, encinas, ...) y en el que se ha ganado una estética diferente con vistas tanto al mar como a la montaña.

NOTA:

En este breve recorrido sobre la historia del Club no ha sido nuestra intención resaltar algunos nombres, ya que esto podria suponer ofensa de los omitidos, sino rendir homenaje a todos los socios, nombrados y anónimos, que con su esfuerzo y colaboración han pasado a formar parte de nuestra historia. A todos ellos y a los que a partir de ahora colaboraran para continuar esta andadura, repito nuestro agradecimiento, esperando poder disfrutar al menos durante veinte años más, e incluso gozando de un campo de 18 hoyos.

 

 
© Golf Son Servera
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